Creo firmemente queridas amigas, que en la medida que retomemos y valoremos la excelente labor que realizamos, el profesionalismo, la dedicación y entrega que nosotras ponemos en lo que hacemos, en la medida que se nos note el orgullo de decir a voz en cuello ¡SOY UNA ORGULLOSA Y FELIZ AMA DE CASA!, la sociedad tendrá que voltear a vernos y reconocer que somos ese motor que la impulsa, de nuestras casas, salen todos los días los seres humanos que mueven al mundo. En la manera que los formemos y motivemos, esta la clave para que nuestro esposo e hijos reconozcan y valoren el trabajo y se sumen como miembros de un equipo a participar en el éxito de nuestra empresa que se llama HOGAR.

 

 

Cuesta trabajo, exige mucho esfuerzo, no hay remuneración económica y aún así…LO HACEMOS… por AMOR. FELICIDADES!

 

Leticia Orozco de Huerta.

Una ama de casa feliz.

 

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